WASHINGTON/ISLAMABAD — 12 de abril, 2026. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad, Pakistán, concluyeron este domingo sin acuerdo tras 21 horas de conversaciones. El vicepresidente JD Vance, que encabezó la delegación estadounidense, anunció que las partes se marchan «sin haber llegado a ningún entendimiento, aunque con los canales de comunicación abiertos». Minutos después, el presidente Donald Trump ordenó a la Armada de Estados Unidos iniciar el bloqueo naval del Estrecho de Ormuz «de forma inmediata».
«Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, iniciará el proceso de bloquear a todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del Estrecho de Ormuz», publicó Trump. «También comenzarán a destruir las minas que los iraníes han colocado en el estrecho.» El anuncio eleva el conflicto a un nivel sin precedentes y pone directamente al frente a dos de las mayores fuerzas militares del planeta en uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo.
Irán no tardó en responder. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió desde Teherán que su país «no cederá a ninguna amenaza», y retó a Washington a «poner a prueba nuestra voluntad una vez más para que podamos darles una lección aún mayor». El gobierno de Teherán calificó la orden de Trump de «ridícula» y reafirmó que el Estrecho pertenece a aguas bajo soberanía iraní y omaní, y que cualquier bloqueo unilateral estadounidense sería una violación del derecho internacional.
El impacto en los mercados fue inmediato. El barril de crudo Brent superó los 107 dólares en los mercados de futuros, y la mayoría de compañías de seguros ya se niegan a cubrir buques que transiten por el Estrecho, lo que en la práctica paraliza el flujo de los más de 100 petroleros que normalmente cruzan la vía diariamente. Se calcula que cerca de 400 buques cargados permanecen atrapados en el Golfo Pérsico a la espera de que la situación se defina. Estados Unidos, por su parte, anunció que iniciará el lunes el bloqueo de todos los puertos iraníes, en una escalada que amenaza con convertir una crisis diplomática en un enfrentamiento militar abierto en el corazón energético del planeta.
