KIEV, sábado 18 de abril de 2026. Al menos seis personas perdieron la vida y otras quince resultaron heridas en un violento tiroteo con toma de rehenes que sacudió este sábado al barrio Holosiivskyi de la capital ucraniana. El agresor, identificado como un hombre de 58 años nacido en Moscú, abrió fuego contra transeúntes en la calle, mató a cuatro personas y luego se atrincheró en un supermercado donde tomó rehenes y causó dos muertes más antes de ser abatido por las fuerzas especiales ucranianas.
El incidente comenzó con un incendio provocado en un apartamento del sector, tras lo cual el individuo salió a la calle armado y comenzó a disparar al azar contra la población civil. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) clasificó el ataque como un acto de terrorismo. Las unidades tácticas ingresaron al supermercado luego de que fracasaran las negociaciones para lograr la rendición del atacante, logrando rescatar a los civiles cautivos y neutralizando al agresor.
El presidente Volodímir Zelensky señaló directamente a Rusia como responsable del ataque, indicando que el autor de los disparos era de origen ruso, en lo que calificó como un acto de terror deliberado contra la población civil ucraniana en plena capital del país.
El hecho conmocionó a Ucrania y al mundo, recordando la fragilidad de la seguridad interna en un país que lleva años en estado de guerra. Las autoridades ucranianas abrieron una investigación formal por terrorismo.
