
Trump dio la noticia desde la Casa Blanca rodeado de respaldo diplomático: Israel, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Baréin, Kuwait, Jordania y Egipto aparecen entre los países que, según el mandatario, acompañaron las gestiones que condujeron al entendimiento. El presidente calificó el resultado como «el mayor acuerdo de no proliferación de la historia moderna».
Los detalles del entendimiento no fueron divulgados de manera inmediata y funcionarios iraníes no hicieron declaraciones públicas a la hora del cierre de esta edición, lo que dejó abierta la interrogante sobre el alcance real y los mecanismos de verificación del compromiso. Analistas consultados señalaron que la ausencia de un texto formal y la distancia entre las posiciones de ambas partes en los últimos meses hacen necesario esperar más detalles antes de evaluar si el acuerdo es sustantivo.
La comunidad internacional, que en los últimos días había elevado su nivel de preocupación ante la posibilidad de un conflicto armado de gran escala en Medio Oriente, recibió el anuncio con cauteloso alivio. La Organización de las Naciones Unidas y varios líderes europeos expresaron apoyo a cualquier solución diplomática que aleje el riesgo de confrontación militar.