BARCELONA, sábado 18 de abril de 2026. Los líderes progresistas más influyentes de Iberoamérica y Europa se dieron cita este sábado en Barcelona para celebrar la IV Cumbre «En Defensa de la Democracia», convocada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. El encuentro reunió a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, al presidente de Colombia, Gustavo Petro, y al mandatario uruguayo Yamandú Orsi, entre otros líderes.
La cumbre tuvo como telón de fondo el avance de la extrema derecha a nivel global y las tensiones generadas por las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los participantes acordaron impulsar una reforma profunda de la ONU, con la propuesta de que Naciones Unidas sea «renovada, reformada y dirigida por una mujer». También se abordó la guerra entre Estados Unidos e Irán y su impacto en la economía mundial.
La presidenta de México propuso ante los líderes presentes una declaración en contra de cualquier intervención militar en Cuba, afirmando que «el diálogo y la paz deben prevalecer». La reunión cerró con un acuerdo para combatir la desinformación y fortalecer la cooperación entre las naciones representadas.
La imagen de Sheinbaum, Lula, Petro y Orsi juntos se convirtió en el símbolo visual de la jornada, circulando ampliamente en redes sociales con mensajes de unidad latinoamericana frente a los desafíos globales actuales.
