ESTADOS UNIDOS — Miércoles, 28 de octubre de 2026. Dolores Huerta, cofundadora del sindicato United Farm Workers y autora del lema «¡Sí, se puede!», murió este miércoles en su casa a los 96 años, informó su familia en un comunicado difundido por la fundación que lleva su nombre, según la agencia AP. No se dieron a conocer de inmediato las causas de su muerte.
Huerta mantuvo una agenda intensa hasta pasados los 90 años: marchaba en protestas y recorría ciudades del país para hablar de raza, pobreza, derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTQ+ en nombre de su fundación, con sede en Bakersfield, California. Su frase de tres palabras, nacida en las luchas de los jornaleros, se convirtió en un grito de movilización que trascendió el movimiento obrero; el expresidente Barack Obama bromeó que se la había tomado prestada para su campaña de 2008 cuando le entregó, en 2012, la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima distinción civil de Estados Unidos.
Nacida como Dolores Clara Fernández en 1930 en Dawson, Nuevo México, fue maestra en el valle de San Joaquín antes de dedicarse a organizar a los trabajadores del campo. En 1962 fundó con César Chávez la Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas, que años después se convirtió en United Farm Workers. Negoció los primeros convenios colectivos con grandes productores, que dieron a los jornaleros sus primeros planes de salud, y dirigió los boicots nacionales a la uva y la lechuga que abrieron paso a la primera ley de California que reconoció la negociación colectiva en el campo. Fue detenida 22 veces en manifestaciones sindicales y en 1988 resultó gravemente herida por un golpe de porra policial durante una protesta en San Francisco.
Este año reveló públicamente que en la década de 1960 sufrió abusos sexuales por parte de Chávez, un secreto que guardó durante seis décadas. Fue la primera latina en ingresar en el Salón Nacional de la Fama de las Mujeres, y escuelas de California, Texas y Colorado llevan su nombre. Deja una familia numerosa y un lema que sigue en la boca de quienes protestan.




