PARÍS — Jueves, 13 de agosto de 2026. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) lanzó este jueves su advertencia más severa desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán: las reservas mundiales de petróleo se sitúan por debajo de los 7.900 millones de barriles por primera vez desde abril de 2025, y la demanda global se contraerá 1,6 millones de barriles diarios este año, 510.000 más de lo estimado el mes pasado. El organismo atribuye la corrección directamente al bloqueo continuo del estrecho de Ormuz y a los elevados precios del combustible derivados del conflicto.
En los mercados, el impacto fue visible pero contenido. El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró el jueves con una caída del 2,4%, a 81,25 dólares el barril, mientras que el Brent europeo roza los 90 dólares, muy por encima de los 70 que marcaba antes de la guerra. En cambio, el oro avanzó un 0,94% hasta los 4.409 dólares la onza, refugio predilecto de los inversores en tiempos de incertidumbre. En Wall Street, el S&P 500 sumó un modesto 0,65% para cerrar en 7.799 puntos, y el Nasdaq ganó un 0,81%. Las bolsas europeas abrieron este viernes con movimientos mixtos: Fráncfort y Milán avanzaron levemente, mientras Londres, París y Madrid cedieron décimas.
El escenario de fondo preocupa a economistas de ambos lados del Atlántico. Si el bloqueo se extiende tres meses más, hasta finales de año, los analistas proyectan un Brent entre 120 y 140 dólares, niveles que dispararían la inflación en toda Europa y presionarían al Banco Central Europeo a reconsiderar su política monetaria. Para los países en desarrollo, que importan petróleo en dólares y ya soportan presiones cambiarias, la perspectiva es aún más grave.




