
El duelo enfrenta dos narrativas poderosas. Por un lado, los Knicks de Nueva York, que llevan 27 años sin disputar unas Finales y cargan con la expectativa de una de las franquicias más emblemáticas del baloncesto, respaldada por Towns, quien viene de una temporada de ensueño. Por el otro, el Thunder de Oklahoma, el equipo más joven en llegar a unas Finales en décadas, con un juego colectivo devastador construido pacientemente durante años.
Las Finales arrancan el 3 de junio. Para la República Dominicana, la posibilidad de ver a Towns levantar el trofeo Larry O’Brien sería un momento histórico para el baloncesto nacional.