
Tras noventa minutos sin goles, en los que la Albiceleste resistió y España insistió, el delantero Ferran Torres apareció a los 106 minutos, ya en el segundo periodo de la prórroga, para marcar el único tanto del partido y desatar la celebración de la Roja.
Con esta victoria, España conquistó su segundo título mundial, dieciséis años después del que había logrado en Sudáfrica 2010, y confirmó el gran momento de una generación que en 2024 también se proclamó campeona de Europa.
Argentina, que llegaba como vigente campeona tras su consagración en Catar 2022, se quedó a las puertas de revalidar la corona y de alcanzar su cuarta estrella. El equipo de Lionel Messi peleó hasta el final, pero no logró descifrar a una España que fue de menos a más y terminó imponiendo su fútbol.
En el MetLife Stadium, ante decenas de miles de espectadores, España levantó el trofeo más codiciado del planeta y cerró el Mundial 2026 como la nueva dueña del fútbol mundial.