WASHINGTON — Viernes, 21 de agosto de 2026. La guerra entre Estados Unidos e Irán entró en «una nueva fase» centrada en la presión económica, según afirmó este viernes el vicepresidente JD Vance. «Vamos a mantener eso porque creemos que es la mejor manera de lograr finalmente el objetivo», sostuvo, al describir el giro de la estrategia estadounidense tras el fracaso de la vía negociada.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, fue más explícito sobre el alcance del plan en declaraciones a CNBC: «Este va a ser el mayor aislamiento económico coordinado de la historia del mundo», dijo, y adelantó que los detalles se conocerán el lunes.
El anuncio llega después de que expirara sin prórroga el memorando firmado en Islamabad y con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado al tráfico comercial, un escenario que ya empujó al alza los precios del crudo. El Brent ronda los 92 dólares por barril.
Para los países importadores de combustible, entre ellos la República Dominicana, cada vuelta de tuerca en ese pulso se traduce tarde o temprano en la factura energética. La incógnita ahora es cuántos socios de Washington —empezando por China, principal comprador del petróleo iraní— están dispuestos a sumarse al cerco.




