VARSOVIA — Sábado, 31 de octubre de 2026. El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, afirmó este sábado que su Gobierno seguirá adelante con sus planes para devolver la independencia al Tribunal Constitucional, mientras cientos de manifestantes se concentraban por segunda noche frente a la sede de la corte para protestar contra la suspensión de su presidente, Bogdan Święczkowski, según informó la agencia AP.
La suspensión se dio a conocer el viernes, alrededor de las 6:00 de la tarde, en la página web del propio tribunal, que dejó de funcionar poco después. Esa misma noche la policía acordonó el edificio y detuvo a tres personas, después de que algunos manifestantes lanzaran objetos contra los agentes e intentaran derribar la valla de seguridad.
El presidente Karol Nawrocki, aliado del partido opositor Ley y Justicia (PiS), ordenó dar la vuelta al avión en el que viajaba a Senegal. «En un momento como este, el presidente debe estar en Polonia», escribió en la red X. Ya en Varsovia, acudió de noche al tribunal y aseguró que ayudó a Święczkowski a entrar en el edificio.
«Restablecer el Estado de derecho es nuestra obligación. Tras años de ilegalidad bajo el PiS es un proceso difícil, a veces doloroso, que exige acciones decididas», sostuvo Tusk. Desde la oposición, el exministro de Justicia Zbigniew Ziobro calificó la medida de «ataque criminal contra el orden constitucional» y llamó a resistir; otros dirigentes del PiS la han comparado con un golpe de Estado.
Święczkowski llegó a la presidencia del tribunal durante el Gobierno del PiS, que rigió el país entre 2015 y 2023 y al que la Unión Europea acusó de someter a control político las instituciones judiciales, lo que le valió multas a Polonia. Tusk lo acusa de impedir que asuman sus cargos los magistrados elegidos por la actual mayoría parlamentaria, y sus reformas han chocado una y otra vez con los vetos de dos presidentes afines a la oposición.
El choque llega a un año de las elecciones parlamentarias y amenaza con ahondar la fractura entre el Gobierno proeuropeo y la derecha nacionalconservadora.




