El presidente Donald Trump lanzó este sábado un ultimátum de 48 horas a Irán a través de su plataforma Truth Social, advirtiendo que si Teherán no reabre el Estrecho de Ormuz o no llega a un acuerdo de paz, «todo el infierno caerá sobre ellos». La amenaza llega cuando el plazo de diez días que Trump había fijado a Irán está a punto de vencer el lunes, y mientras continúa la búsqueda de un aviador estadounidense desaparecido tras ser derribado su avión sobre territorio iraní.
Irán derribó esta semana dos cazabombarderos F-15E de la Fuerza Aérea de EE.UU.; uno de los pilotos fue rescatado, pero el operador de sistemas de armas del segundo aparato sigue desaparecido y las fuerzas estadounidenses llevan dos días buscándolo. En paralelo, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que un proyectil impactó en las cercanías de la central nuclear de Bushehr, causando la muerte de un trabajador y daños materiales, aunque sin registrar fugas radiactivas.
El conflicto, que este sábado cumple seis semanas, ha dejado un saldo superior a 2,000 muertos en Irán y ha provocado el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. El barril de Brent supera los $110 y analistas de Goldman Sachs advierten que podría llegar a $150 si la vía marítima no se reactiva en los próximos días. Durante las últimas dos semanas, EE.UU. e Irán han mantenido negociaciones indirectas a través de Pakistán, Egipto y Turquía para explorar un alto al fuego a cambio de la reapertura del estrecho.
El ejército israelí, por su parte, intensificó este sábado sus ataques simultáneos sobre Irán y Líbano, asegurando haber bombardeado más de 140 objetivos en suelo libanés y más de 200 en Irán durante el fin de semana. El presidente turco Recep Tayyip Erdogan calificó la situación de «callejón sin salida geoestratégico» y urgió a todas las partes a buscar una salida negociada antes de que el conflicto escale aún más.
