BELGRADO — Lunes, 7 de septiembre de 2026. Serbia dio sepultura hoy al ex general Ratko Mladić en el cementerio de Topčider de Belgrado, con el acompañamiento de miles de ciudadanos que desafiaron la condena internacional y las advertencias de la Unión Europea sobre la glorificación de un hombre condenado por genocidio y crímenes de guerra.
La jornada comenzó con la exposición del cuerpo en la Iglesia de San Lucas de Vidikovac desde las nueve de la mañana. Tras el oficio fúnebre ortodoxo, la procesión se dirigió al cementerio de Topčider para el entierro. La embajada de Estados Unidos en Belgrado emitió una alerta de seguridad preventiva ante las concentraciones, que los servicios de inteligencia serbios estimaban podrían alcanzar decenas de miles de personas.
La comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, canceló una visita programada a Serbia como gesto de protesta. «La glorificación que rodea a su muerte es incompatible con los valores sobre los que se construye el camino europeo de Serbia», declaró la funcionaria. Bruselas reitera que el proceso de adhesión del país exige un reconocimiento pleno del pasado y que rendir homenaje a un criminal de guerra va en contra de esa exigencia.
Mladić, de 84 años, falleció el 27 de agosto mientras cumplía una cadena perpetua impuesta en 2017 por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. Fue declarado culpable de haber ordenado la masacre de Srebrenica en 1995, donde más de 8.000 hombres y niños musulmanes bosnios fueron ejecutados, así como el asedio de Sarajevo, que cobró más de 10.000 vidas en cuatro años, y otros crímenes de lesa humanidad.




