MOSCÚ, Rusia — Sábado, 5 de septiembre de 2026. El presidente ruso Vladímir Putin recibió este sábado en el Kremlin al enviado especial estadounidense Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, que habían llegado a Moscú horas antes con lo que el propio Trump describió como una propuesta para poner fin a la guerra en Ucrania.
Como marco del encuentro, Rusia y Ucrania se comprometieron a no atacar sus respectivas capitales durante tres días mientras se desarrollen las conversaciones. Aunque limitada, es la primera pausa acordada de ese tipo en meses y marca el tono con el que ambas partes llegan a la mesa.
La tregua, sin embargo, no cubrió al resto del territorio. Mientras los enviados estadounidenses se reunían en Moscú, al menos cinco civiles murieron en ataques rusos contra Ucrania.
Ni el Kremlin ni la Casa Blanca han divulgado el contenido de la propuesta, y tampoco se ha informado de una reunión equivalente con el Gobierno ucraniano, que ha insistido en que ningún acuerdo puede pactarse sin su presencia.
La distancia entre lo que se habla en Moscú y lo que sigue ocurriendo sobre el terreno resume el estado de esta guerra: se negocia y se bombardea el mismo día.
