KATMANDÚ — Martes, 1 de septiembre de 2026. Las inundaciones y deslizamientos de tierra que devastaron la frontera entre Nepal y China desde el pasado 26 de agosto dejaron al menos 1,114 muertos en el lado nepalés y 16 en el chino, con cerca de 4,500 personas desaparecidas en ambos márgenes de la frontera, según cifras de la Autoridad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA) y del Estado Mayor de China actualizadas el martes.
El desastre comenzó con el colapso de un glaciar en las alturas del Himalaya, que desencadenó una cascada de roca, hielo y agua de deshielo sobre los valles inferiores. La inundación resultante destruyó viviendas, arrasó puentes y comunidades enteras, y dejó un volumen preliminar estimado en más de 2,4 millones de toneladas de escombros, de acuerdo con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Unos 12,000 personas han sido rescatadas en Nepal, donde los equipos de socorro advierten que el terreno sigue siendo precario y que el riesgo de nuevos deslizamientos es elevado. Un informe posterior al desastre reveló que las señales de alerta eran visibles antes de la catástrofe, y denunció que la administración Trump había recortado los fondos destinados a monitorear riesgos naturales en Nepal, debilitando la capacidad de respuesta temprana.
La cifra de fallecidos supera ya los mayores desastres registrados en la región en la última década. La comunidad internacional ha enviado equipos de rescate y asistencia humanitaria, pero las operaciones se ven entorpecidas por la destrucción de infraestructuras viales y la inestabilidad del terreno, que limita el acceso a las zonas más afectadas.
ACTUALIZACIÓN — jueves, 3 de septiembre. Según el boletín de las 12:00 GMT de la Agencia EFE, el número de víctimas ya supera las 1.200 personas fallecidas y los desaparecidos ascienden a más de 5.000. La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres (NDRRMA) de Nepal informó que cerca de 12.000 personas han sido rescatadas desde que se desataron las inundaciones el 26 de agosto. Entre los desaparecidos figuran unos 583 extranjeros de una veintena de países. Las labores de búsqueda continúan dificultadas por el terreno y el agua acumulada en los túneles afectados.
