LA HAYA, Países Bajos — Jueves, 27 de agosto de 2026. Ratko Mladić, el general serbobosnio condenado a cadena perpetua por el genocidio de Srebrenica, murió este jueves a los 84 años mientras permanecía hospitalizado en La Haya, informó el Mecanismo Residual Internacional de los Tribunales Penales, que ordenó una investigación completa sobre las circunstancias del fallecimiento.
Su estado de salud llevaba meses en discusión. A comienzos de este año Serbia pidió que se le permitiera recibir tratamiento médico fuera de prisión, alegando que su condición era grave, y en julio de 2025 el tribunal ya le había negado la libertad anticipada por razones de salud.
Mladić fue sentenciado en 2017 por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. Se le declaró culpable de genocidio por la matanza de al menos 8,000 niños y hombres bosnios musulmanes en Srebrenica, en julio de 1995, en una zona que las Naciones Unidas habían declarado segura: la peor atrocidad cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. La sentencia lo halló además responsable de crímenes de lesa humanidad, persecución, exterminio, asesinato, terror, ataques ilegales contra civiles y toma de rehenes, por la campaña de limpieza étnica contra la población no serbia de Bosnia.
Comandante del Ejército de la República Srpska durante la guerra de 1992-1995, permaneció prófugo dieciséis años hasta que fue capturado en Serbia en 2011 y entregado a La Haya. Nunca reconoció los hechos por los que fue condenado.
Muere bajo custodia, con la condena firme y con una investigación sobre su muerte apenas abriéndose. Para las familias de Srebrenica, que aún identifican restos tres décadas después, la noticia llega sin cerrar nada.




