
El blanqueamiento ocurre cuando el coral, sometido a un estrés térmico extremo, expulsa las algas simbióticas que le dan color y nutrición, quedando en un estado blanquecino que, si se prolonga, desemboca en la muerte del organismo. Los datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) revelan temperaturas en la superficie del mar que superan entre 1 y 2 grados centígrados los promedios históricos en las principales zonas de arrecifes, una diferencia que para ecosistemas tan frágiles resulta devastadora.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) aprovechó la coyuntura para anunciar la reclasificación del pingüino emperador y del lobo marino antártico a la categoría «En Peligro» en su Lista Roja de Especies Amenazadas, ampliando la lista de fauna cuya supervivencia está comprometida por el calentamiento de los océanos. Paralelamente, un equipo de investigadores publicó un estudio que alerta sobre la reducción de la cantidad de luz que penetra en la superficie del mar en amplias zonas del mundo, un fenómeno que podría alterar la fotosíntesis marina y la cadena alimentaria oceánica.
Los expertos coinciden en que sin una reducción drástica y urgente de las emisiones de gases de efecto invernadero, entre el 70 y el 90 por ciento de los arrecifes de coral del mundo podrían desaparecer antes de que termine este siglo.