WASHINGTON — Martes, 20 de octubre de 2026. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) certificó este martes el Boeing 737-10, el modelo más grande de la familia 737 MAX, con lo que el fabricante queda autorizado a comenzar las entregas en los próximos meses, seis años después de la fecha que originalmente se había fijado.
El avión, conocido comercialmente como 737 MAX 10, puede transportar hasta 230 pasajeros en su configuración de máxima densidad y entre 185 y 210 en dos clases, con un alcance de hasta 3,100 millas náuticas, unos 5,740 kilómetros. Según Boeing, más de 30 clientes han encargado 1,555 unidades, lo que representa más del 30 % de los pedidos pendientes de toda la línea 737 MAX.
La aprobación llega después de una larga cadena de retrasos. Las primeras entregas estaban previstas para 2020, pero la certificación quedó en suspenso tras los dos accidentes del 737 MAX 8 en 2018 y 2019, la posterior inmovilización mundial de la flota y el endurecimiento de las exigencias del regulador estadounidense. Boeing indicó que el 737-10 es el primer avión comercial certificado bajo el alcance completo de la ley de seguridad aérea aprobada por el Congreso en 2020, que obliga a documentar con más detalle las evaluaciones de riesgo y de factores humanos. Semanas antes de la decisión, las autoridades federales revisaron una falla en el sistema de navegación de la aeronave y concluyeron que no comprometía la seguridad del vuelo, según informó la cadena CNBC.
La compañía no precisó cuál será la primera aerolínea en recibir el aparato ni la fecha del primer vuelo comercial. Para Boeing, que necesita acelerar entregas y recuperar la confianza tras años de crisis, el visto bueno de la FAA cierra uno de sus capítulos más largos y abre la prueba que ahora importa: cumplir los plazos con sus clientes.




