ZAPORIZHZHIA, UCRANIA — Domingo, 30 de agosto de 2026. La central nuclear de Zaporizhzhia, la mayor de Europa, lleva diez días sin suministro eléctrico externo y funciona únicamente con generadores de diésel, advirtió este domingo el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Una línea de alta tensión resultó dañada el 20 de agosto, privando de corriente a las bombas que mantienen refrigerados los seis reactores y los depósitos de combustible gastado de la instalación, bajo control ruso desde el inicio de la invasión de Ucrania.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, alertó de que las reservas de diésel disponibles en el sitio alcanzarían para apenas diez días más, y exigió el restablecimiento inmediato del suministro externo o la entrega de nuevo combustible para los generadores. La situación se agravó esta semana con tres incidentes de drones registrados en la planta, que reavivaron las alarmas sobre la seguridad nuclear en zona de guerra.
Es la vigesimoséptima vez desde el inicio de la invasión rusa, en febrero de 2022, que la central de Zaporizhzhia debe recurrir a sus generadores de emergencia. Si el diésel se agota sin que se restaure el suministro externo, la planta podría enfrentarse a una pérdida total de electricidad y al riesgo de comprometer la refrigeración de los reactores, con consecuencias potencialmente graves para la seguridad nuclear en toda la región.




