TEHERÁN — Miércoles, 26 de agosto de 2026. Irán y Omán acordaron una ruta marítima temporal para el estrecho de Ormuz y un esfuerzo conjunto para retirar las minas de la vía, según un comunicado de ambas cancillerías divulgado tras las conversaciones que sus jefes de la diplomacia sostuvieron en Teherán. El viceministro iraní para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Gharibabadi, confirmó que las partes ya convinieron el nuevo corredor.
El entendimiento responde a un marco por fases. La entrada del corredor y parte de su salida discurrirán por aguas territoriales iraníes, un detalle que Teherán ha defendido como condición y que Washington venía resistiendo. Las delegaciones seguirán reuniéndose con el objetivo declarado de pactar un corredor permanente y definir quién administrará el estrecho en el futuro.
Los mercados leyeron el anuncio como una señal de distensión: el petróleo cayó este miércoles por tercera jornada consecutiva. El alivio, sin embargo, llegó con una advertencia desde la propia Teherán, que sostuvo que el estrecho continúa cerrado pese al acuerdo con Mascate.
En paralelo, el presidente Donald Trump declaró una política de «tolerancia cero» frente a la colocación de minas. Afirmó que todas las que había en aguas internacionales del estrecho fueron retiradas o detonadas, advirtió que cualquier barco que coloque nuevas será destruido de inmediato y aseguró que la Fuerza Espacial vigila cada metro de la vía. No presentó pruebas de esas afirmaciones.
Por Ormuz pasa cerca de una quinta parte del petróleo que consume el mundo. Cada día que el estrecho siga cerrado se paga en las gasolineras de países que nunca han oído hablar de Mascate.




