Irán ofrece reabrir Ormuz en siete días y Trump rechaza la propuesta: «Ese acuerdo no sería aceptable»

Lo más visto

NUEVA YORK — Irán ofreció reabrir el estrecho de Ormuz y retomar las negociaciones sobre su programa nuclear en un plazo de siete días si Estados Unidos levanta el bloqueo naval a los puertos iraníes, suspende las sanciones a la venta de petróleo iraní y respeta un alto el fuego que incluya al Líbano. La propuesta, trasladada a Washington por mediadores, fue expuesta por el canciller Abbas Araghchi al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó públicamente la propuesta este sábado. «Hicieron una propuesta, pero la rechacé», dijo a la prensa en los jardines de la Casa Blanca antes de abordar el helicóptero presidencial, según la agencia EFE. «Quieren hacer un acuerdo, lo cual está bien, a mí me gustan los acuerdos. Pero ese acuerdo no sería aceptable», añadió. Trump aseguró además que Estados Unidos tiene «el control total» del estrecho y que por él siguen pasando cada día «cantidades masivas» de petróleo, con 29 barcos la noche anterior. Un día antes, funcionarios citados por The Wall Street Journal ya habían adelantado el rechazo.

«Si se cumplen ciertas condiciones, el estrecho estará abierto en siete días y comenzarán las conversaciones», dijo Araghchi a periodistas, según CBS News. De acuerdo con el esquema descrito, los primeros pasos tomarían entre cuatro y cinco días, el paso marítimo quedaría abierto al sexto y al séptimo arrancarían las conversaciones con Estados Unidos para un acuerdo definitivo. El canciller había detallado el plan el jueves en una reunión privada en Nueva York, según uno de los asistentes citado por la agencia AP.

La oferta se parece al memorando de entendimiento alcanzado en junio, pero con un calendario acelerado: aquel acuerdo contemplaba un periodo interino de 60 días y se vino abajo cuando Irán reanudó los ataques contra el tráfico marítimo. Antes de la guerra, por Ormuz transitaba una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo, y su bloqueo se ha convertido en la principal carta de presión de Teherán.

Trump ha repetido que no tiene prisa por cerrar un acuerdo, aunque los altos precios del petróleo alimentan la inflación en su país a pocas semanas de las elecciones legislativas de noviembre. El secretario de Estado, Marco Rubio, había dicho esta semana que Washington intercambiaría ideas y mensajes si surgía la oportunidad.

La diplomacia se ha movido en varios frentes. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, recibió el viernes al primer ministro de Catar, país que ha mediado en horas de conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos durante la semana en la ONU. Arabia Saudí, en cambio, ve con escepticismo el nuevo intento, según una persona conocedora de las deliberaciones citada por AP, tras la ofensiva de los hutíes de Yemen en la costa del mar Rojo y los ataques contra un oleoducto saudí.

En Teherán, el plan tampoco genera consenso. Sectores de línea dura critican los pasos diplomáticos de Pezeshkian y Araghchi, y la Asamblea de Expertos, el órgano clerical que designa al líder supremo, afirmó que «no hay otro camino que la resistencia». Entre la prisa de Teherán y la desconfianza de Washington, el estrecho sigue siendo el termómetro de una guerra que ya se paga en las gasolineras de medio mundo.

- Advertisement -spot_img

Mas Artículos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Noticias Recientes