TEHERÁN — Martes, 8 de septiembre de 2026. Irán anunció este martes que establecerá en los próximos días una zona de exclusión en el Golfo Pérsico, próxima al Estrecho de Ormuz, después de un fin de semana de intercambio de ataques entre fuerzas iraníes y estadounidenses sobre embarcaciones comerciales. El anuncio empujó al crudo Brent hacia los 97 dólares por barril, su nivel más alto en seis semanas.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, dijo que la zona partirá desde la línea de bloqueo de la Marina estadounidense. «Cualquier buque que entre a esta nueva zona quedará en la lista de sanciones de Irán», advirtió, prometiendo mapas de un corredor alternativo a través del Estrecho. Los anuncios llegaron tras semanas de calma que terminaron con los enfrentamientos del fin de semana, en los que una instalación de Saudi Aramco fue alcanzada.
Los mercados reaccionaron de inmediato: el Brent sube un nueve por ciento en cinco días y diecinueve por ciento en el último mes, mientras el tráfico en el Estrecho cayó a diez barcos diarios, el mínimo desde mayo. Analistas dudan de la capacidad iraní para hacer cumplir la zona, pero coinciden en que la amenaza basta para alejar el tráfico y mantener el crudo elevado.
Por el Estrecho de Ormuz transita en condiciones normales aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo, convirtiendo cualquier perturbación en un golpe directo sobre los precios globales de la energía.




