SANTO DOMINGO — Miércoles, 10 de junio de 2026. El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) emitió este miércoles una advertencia de calor extremo para la semana del 8 al 14 de junio, durante la cual la sensación térmica en el Gran Santo Domingo podría alcanzar los 41 grados centígrados en las horas de mayor radiación solar. Las temperaturas máximas se mantendrán en torno a los 31°C con una humedad relativa del 71 por ciento, una combinación que los especialistas consideran de riesgo para niños, personas mayores y quienes realicen actividades al aire libre durante las horas centrales del día.
La condición dominante en el ambiente nacional es la de una vaguada que afecta el interior del país y que seguirá generando aguaceros dispersos, principalmente en la Cordillera Central, el Cibao occidental y algunas zonas del sur. Esta combinación de calor extremo en las costas y lluvias convectivas en el interior es característica de la transición hacia la temporada lluviosa de junio, que en la República Dominicana coincide con el inicio oficial de la temporada ciclónica del Atlántico, activa desde el 1 de junio. Indomet recomienda a la población mantenerse hidratada, evitar la exposición solar prolongada entre las 11:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, y atender los radares de corto alcance para detectar precipitaciones locales.
El escenario meteorológico dominicano se inscribe en un patrón más amplio de calor anómalo que azota el hemisferio. En Irán, donde el conflicto con Estados Unidos escala militarmente, las temperaturas superan los 45 grados centígrados, y los ataques a infraestructura hídrica han dejado a más de 20,000 personas sin acceso a agua potable en condiciones que las organizaciones humanitarias califican como emergencia crítica. En el Caribe, aunque las temperaturas son menos extremas, la combinación de calor y humedad impone una carga fisiológica equiparable que los sistemas de salud pública deben anticipar.
La temporada ciclónica 2026 arrancó sin mayores sobresaltos, aunque la tormenta tropical Amanda se desplaza actualmente por el Pacífico sin amenazar el territorio nacional. Los modelos climáticos de largo plazo, sin embargo, apuntan a una temporada activa en el Atlántico, con mayor probabilidad de formación de sistemas en el Caribe durante julio y agosto. El Indomet y la Defensa Civil recomiendan a las comunidades costeras y ribereñas actualizar sus planes de emergencia y limpiar los sistemas de drenaje urbano antes de que llegue el pico de la temporada.
El calor extremo de esta semana tiene también un impacto directo sobre la agricultura, el turismo de playa y la demanda eléctrica. La Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur reportó incrementos en el consumo residencial en las últimas 48 horas, y los técnicos del sector anticipan posibles situaciones de estrés en el sistema ante picos de demanda por aires acondicionados. La gestión del calor, más que un fenómeno meteorológico aislado, es hoy una variable de política pública que los gobiernos del Caribe no pueden seguir ignorando.
