BURDEOS — Martes, 28 de julio de 2026. Un vasto incendio que lleva más de una semana diezmando los pinares de las Landas y la Gironda, en el suroeste de Francia, no avanzó durante la madrugada del martes gracias a los vientos favorables, pero las autoridades ordenaron la evacuación de otras 4,000 personas en zonas turísticas de la costa atlántica, anticipando un agravamiento de las condiciones con una nueva ola de calor. El fuego, que partió el 22 de julio, ha quemado ya más de 42,000 hectáreas y mantiene a 220,000 personas alejadas de sus hogares en la región de Gironda, donde el frente de las llamas se sitúa a solo 15 kilómetros de Burdeos.
Los bomberos, 93 de los cuales han resultado heridos hasta ahora, lograron durante la noche contener las reavivaciones de los fuegos cerca de las dunas costeras y mantener el área quemada sin crecimiento. Sin embargo, la prefectura de la Gironda anunció la evacuación de los campings, residencias turísticas, aldeas vacacionales y parques de ocio alrededor de Lacanau, en la costa atlántica, previendo que el repunte de temperaturas complique el trabajo de contención. Burdeos, entretanto, mantiene abierto un gigantesco centro de exposiciones reconvertido en albergue de emergencia para los desplazados, incluidos cientos de personas mayores evacuadas de residencias de ancianos.
La crisis ha afectado también al vecino departamento de Las Landas, donde un segundo incendio obligó a evacuar a otras 36,000 personas, elevando a más de 250,000 el total de desplazados en el suroeste de Francia. Con 98,000 hectáreas calcinadas en lo que va de 2026, el país registra una de sus peores temporadas de incendios en décadas.




