PUERTO PRÍNCIPE — El gobierno de Haití presentó el lunes el Fondo de Dividendos de Paz de Haití (FDPH), una iniciativa desarrollada junto a las Naciones Unidas para financiar el desarme, la desmovilización y el desmantelamiento de los grupos armados que desde hace años sumen al país en una profunda crisis de seguridad.
El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé encabezó la presentación del mecanismo durante un acto celebrado en la Villa d’Accueil de Puerto Príncipe y reafirmó el compromiso del Gobierno con la creación de las condiciones necesarias para recuperar la paz y la seguridad en el territorio. Fils-Aimé calificó el fondo como una «alianza histórica» entre Haití y la ONU, y lo describió como una respuesta estructural a los desafíos de seguridad que enfrenta el país.
La iniciativa busca financiar procesos de reintegración social y económica de integrantes de pandillas que opten por dejar las armas, aunque el Gobierno no reveló el monto que manejará el fondo ni identificó a los socios internacionales que lo respaldarán.
Haití atraviesa una prolongada crisis de seguridad marcada por la expansión de pandillas armadas que controlan gran parte de Puerto Príncipe y han perpetrado ataques, secuestros y actos de violencia que obligan al desplazamiento de miles de personas. Según datos de la ONU, la violencia dejó al menos 3.050 muertos y 1.401 heridos durante el primer semestre de 2026. La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS), liderada por Kenia, sigue activa en el país con el mandato de estabilizar la situación. El FDPH apunta a complementar el trabajo de esa misión en la dimensión civil y de reintegración.




