PUERTO PRÍNCIPE —
El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, llamó el sábado a la unidad nacional y al restablecimiento de la autoridad del Estado en el acto por el 220 aniversario de la muerte de Jean-Jacques Dessalines, padre de la independencia haitiana, y anunció una asignación de 120 millones de dólares hasta 2027 para el Consejo Electoral Provisional, que debe organizar unas elecciones aplazadas una y otra vez desde 2021.
«Honrar a Dessalines no consiste simplemente en realizar una bella exhibición cada 17 de octubre. Debemos pasar a la acción para garantizar una visión viva y defender los derechos del pueblo», dijo el jefe del Gobierno en la capital, donde las bandas armadas controlan la mayor parte de la ciudad.
Fils-Aimé pidió de nuevo a los socios internacionales que respalden el despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas, creada hace un año por el Consejo de Seguridad de la ONU y cuyo mandato se renovó por seis meses el 29 de septiembre, y que refuercen la lucha contra el tráfico de armas y la financiación de los grupos criminales. «No podemos hablar de paz mientras sigan entrando armas ilegales en nuestro territorio y quienes están detrás de ello permanezcan impunes», advirtió. Expuso además que el Gobierno forma a 4.000 policías al año y prevé formar a 15.000 soldados en los próximos tres años.
Según la ONU, más de 5.700 personas han muerto o resultado heridas este año en Haití por la violencia de las bandas, a las que se atribuyen también más de 230 secuestros y la violación de más de mil mujeres y niñas.
El Consejo Electoral Provisional fijó para el 13 de diciembre la primera vuelta de las presidenciales y legislativas, que este año debían haberse celebrado el 30 de agosto. Haití no tiene un presidente elegido en las urnas desde el asesinato de Jovenel Moïse, el 7 de julio de 2021, en su residencia de Puerto Príncipe.
A menos de dos meses de esa cita, el país que Dessalines llevó a la independencia en 1804 recuerda a su fundador con la mayor parte de su capital en manos de las pandillas y un calendario electoral que todavía nadie se atreve a dar por seguro.




