GINEBRA — Miércoles, 5 de agosto de 2026. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió este miércoles que el fenómeno de El Niño alcanzará su fase de mayor intensidad entre agosto y octubre de 2026, impulsando las temperaturas globales a registros sin precedente histórico en múltiples regiones del planeta. La alerta llega en medio de un verano en el que Europa ya acumula jornadas de calor extremo que no tienen parangón en los libros de meteorología modernos.
El caso más ilustrativo es el de Burdeos, Francia: la ciudad del Garona ha registrado más días con temperaturas superiores a los cuarenta grados Celsius en lo que va de 2026 que durante todo el período de ciento cinco años comprendido entre 1920 y 2025. La combinación de El Niño con temperaturas oceánicas anómalamente elevadas y cambios en las corrientes de chorro polares está generando lo que los climatólogos describen como «un coctel de calor sin precedentes» en el hemisferio norte.
Los efectos se sienten en el día a día de millones de ciudadanos. En el Reino Unido, estaciones de tren de Manchester y Leeds habilitaron puntos de distribución gratuita de agua embotellada para los viajeros, ante el riesgo de deshidratación en infraestructuras sin aire acondicionado. Organismos de salud pública en toda Europa han emitido alertas especiales para adultos mayores, niños y personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias.
La OMM proyecta que los próximos tres meses serán los más cálidos jamás registrados en la historia meteorológica moderna. El organismo llama a los gobiernos a reforzar los planes de emergencia climática, ampliar la cobertura de sistemas de alerta temprana y acelerar las inversiones en infraestructura resistente al calor. Los científicos advierten que, sin una reducción drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero, fenómenos como el actual se convertirán en la norma antes de mediados de siglo.




