WASHINGTON — 14 de abril de 2026. El Fondo Monetario Internacional presentó este martes la última edición de su Informe de Perspectivas de la Economía Mundial, y el mensaje fue contundente: la guerra en el Golfo Pérsico y la escalada de tensiones alrededor del Estrecho de Ormuz han forzado al organismo a revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento para prácticamente todas las regiones del planeta. El impacto en los precios del petróleo, la interrupción del comercio marítimo y la incertidumbre financiera generalizada pesan sobre unas economías que ya venían frágiles por la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China.
El informe, presentado en la sede del FMI en Washington, no precisó cifras definitivas en el avance publicado, pero los economistas del organismo anticiparon recortes significativos en las proyecciones de crecimiento de las economías avanzadas y emergentes por igual. El escenario central del FMI asume que el conflicto en Oriente Medio se mantendrá contenido, pero advirtió que una escalada mayor podría desencadenar una recesión global.
En paralelo, los datos de exportaciones de China correspondientes a marzo mostraron un aumento del 19.2 por ciento interanual en términos de yuanes, lo que refleja el agresivo redireccionamiento del comercio chino hacia mercados alternativos en respuesta a los aranceles estadounidenses del 145 por ciento. El primer ministro australiano Anthony Albanese, en tanto, inició este martes una gira por Brunéi y Malasia centrada en reforzar la seguridad energética de su país ante la volatilidad del mercado de hidrocarburos.
En Europa, la atención política estuvo puesta en Wembley, donde la selección de Inglaterra recibió a España en un duelo clave de la fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027. El partido, que enfrenta a las actuales campeonas de Europa y del mundo respectivamente, promete ser uno de los encuentros más esperados de la jornada internacional.





