WASHINGTON — Sábado, 1 de agosto de 2026. Estados Unidos e Israel se preparan para ejecutar uno de los ataques más contundentes hasta ahora contra la infraestructura energética de Irán, según múltiples fuentes consultadas por CBS News, con bombardeos posibles en el transcurso de este fin de semana.
La Casa Blanca indicó que el presidente Donald Trump estudia la opción de nuevos ataques contra Irán mientras Washington presiona a Teherán para que reabra el Estrecho de Ormuz y cumpla con los términos de una tregua que ambas partes suscribieron el mes pasado y que se desmoronó con rapidez. El mandatario no ha dado aún la orden final, aunque durante la reunión de gabinete en Camp David dijo ante la prensa: «Los atacaremos muy duro. En algún momento dirán: ya no podemos más».
El plan de ataque contempla blancos de infraestructura energética —centrales eléctricas y refinerías—, según dos fuentes del reporte. En Washington se debatió también la posibilidad de cortar el suministro eléctrico a toda Teherán, aunque hasta la tarde del viernes no se había tomado ninguna decisión al respecto. En círculos de la Casa Blanca hubo voces opositoras al plan, particularmente entre asesores con enfoque político.
Israel fue notificado de los planes y coordina con Estados Unidos. Un portavoz del gobierno israelí indicó que Israel «desconoce una decisión de reanudar operaciones militares plenas» y que tampoco le habían solicitado participar. Una operación conjunta supondría el regreso de Israel a operaciones de combate que había suspendido durante la tregua negociada por Washington. El Departamento de Guerra estadounidense afirmó estar «listo para ejecutar las directivas del presidente en cualquier momento», y el propio Trump declaró: «Creemos que simplemente queremos ganar».




