En el segundo encuentro de la jornada, el conjunto dominicano igualó 4-4 con la novena de Detroit, en un duelo que volvió a mostrar la capacidad ofensiva y la entrega del equipo criollo ante una fanaticada que respaldó con entusiasmo cada jugada.
La escuadra dominicana había ganado el primer partido de la serie y con este empate concluyó invicta sus dos compromisos de fogueo, dejando buenas sensaciones de cara al inicio del torneo internacional.
Ambos encuentros sirvieron de preparación para el equipo quisqueyano, que debutará mañana en el Clásico Mundial cuando enfrente a la representación de Nicaragua.
El ambiente vivido en el Quisqueya Juan Marichal confirmó una vez más la pasión del pueblo dominicano por el béisbol y la confianza depositada en una selección que buscará dejar en alto el nombre del país en el escenario mundial.
