SANTIAGO DE LOS CABALLEROS — Viernes, 09 de octubre de 2026. El canciller Víctor «Ito» Bisonó afirmó este viernes que las municiones calibre .50 de origen dominicano que, según un informe de Naciones Unidas, llegaron a bandas criminales en Haití tienen más de 50 años de antigüedad y están identificadas por sus marcas como pertenecientes al país. Sus declaraciones, sin embargo, no aclaran cómo salieron del territorio ni quiénes intervinieron en su traslado.
Bisonó habló al margen de la 41.ª reunión de la CEPAL en Santiago, después de que legisladores calificaran el caso como una posible traición a la patria y reclamaran una investigación para establecer responsabilidades. El canciller sostuvo que el informe reconoce la colaboración de las autoridades dominicanas en el seguimiento de esas municiones y recordó que hace unos dos años un oficial del Ejército fue detenido por un caso de extracción irregular de material, además de otro episodio vinculado a la Policía Nacional.
Un día antes, el Ministerio de Defensa había afirmado que el hallazgo en Haití de municiones cuyos calibres, marcas o características coinciden con material adquirido legalmente por la República Dominicana no constituye, por sí solo, prueba de una transferencia autorizada por las instituciones militares ni permite establecer responsabilidades sin las investigaciones correspondientes.
La aclaración de Defensa respondió a las informaciones difundidas sobre el informe del Grupo de Expertos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que documenta municiones de origen dominicano encontradas en territorio haitiano. En un comunicado, el ministerio aseguró que ha mantenido una comunicación permanente con la Cancillería y que, por esa vía, ha respondido a los requerimientos del grupo con información sobre la adquisición, distribución y control de sus municiones.
Como ejemplo de su actuación, Defensa citó la detención, en diciembre de 2025, de un segundo teniente del Ejército que transportaba de forma irregular 1,516 cartuchos de distintos calibres en una motocicleta, junto a un ciudadano haitiano, en la sección La Tinaja, provincia San Juan. El oficial fue sometido a la justicia y cumple prisión preventiva mientras el caso sigue en los tribunales.
Sobre las municiones calibre .50 mencionadas en las informaciones, la institución indicó que se trata de material de fabricación antigua y que, por el tiempo transcurrido, no ha podido determinar cómo llegaron a Haití, aunque mantiene abiertas las pesquisas para establecer su trazabilidad y cualquier responsabilidad. El ministerio subrayó además que el propio informe de la ONU reconoce como una buena práctica el marcado de las municiones de las Fuerzas Armadas dominicanas.
Defensa reiteró una política de «cero tolerancia» ante cualquier actuación individual que viole la ley y aseguró que todo miembro que incurra en conductas ilícitas responderá ante las autoridades, sin distinción de rango y con respeto a la presunción de inocencia. La pregunta que queda abierta es la que la propia institución admite no haber respondido todavía: por qué camino cruzaron la frontera esos cartuchos.




