Sídney, Australia.- Una revisión científica de gran envergadura publicada el 21 de junio de 2026 en la revista Carcinogenesis concluyó que los cigarrillos electrónicos de nicotina —popularmente conocidos como vapes— probablemente causan cáncer de pulmón y de la cavidad oral. El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW Sydney), acumula evidencia suficiente para establecer una relación causal entre el vapeo y el desarrollo de tumores malignos.
El equipo, que incluyó especialistas de la Universidad de Queensland, la Universidad de Flinders, la Universidad de Sídney y varios hospitales especializados en oncología, analizó datos de estudios en animales, marcadores biológicos en humanos y análisis químicos de los aerosoles generados por los dispositivos. La conclusión es que los compuestos relacionados con la nicotina, los metales pesados y otras sustancias presentes en el vapor dañan el ADN y desencadenan inflamación crónica, dos características centrales del desarrollo del cáncer.
Hasta ahora, la falta de estadísticas de mortalidad a largo plazo comparables a las del tabaco convencional había servido como argumento para relativizar los riesgos del vapeo. Los autores de esta revisión argumentan que la evidencia multidisciplinaria existente ya es suficiente para concluir causalidad, sin necesidad de esperar décadas adicionales de seguimiento.
Los vapes se popularizaron en gran medida como alternativa «menos dañina» al cigarrillo tradicional, y su uso se disparó entre jóvenes y adolescentes en todo el mundo, incluyendo República Dominicana, donde su presencia en espacios públicos, centros educativos y eventos sociales ha crecido notablemente en los últimos años.
Los expertos hacen un llamado urgente a los gobiernos para actualizar las regulaciones sobre estos productos y alertar a la población sobre sus riesgos reales. La evidencia ya no deja espacio para la complacencia: el vapeo no es una opción segura.




