Washington, 13 de mayo de 2026.-La guerra en Medio Oriente está pasando una factura económica cada vez más alta a los hogares estadounidenses. El Índice de Precios al Consumidor de abril se ubicó en 3.8 % interanual, el nivel más elevado desde mayo de 2023 y un salto significativo frente al 3.3 % registrado en marzo y el 2.4 % de febrero. Los datos fueron publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales y confirman una tendencia que los mercados ya anticipaban pero que el ciudadano de a pie viene sintiendo desde los primeros días del conflicto.
El mayor peso en este incremento lo lleva la gasolina, con un alza de 28.4 % interanual, consecuencia directa del bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán desde inicios de marzo. El petróleo cotiza ligeramente por encima de los 100 dólares el barril, y las perspectivas de una solución diplomática a corto plazo siguen siendo inciertas. Pero el golpe no se limita a los combustibles: los precios de los alimentos subieron 3.2 % en comparación con abril del año anterior, y los alquileres también acusan presión al alza. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, creció un 2.8 %.
La situación coloca a la Reserva Federal en un dilema difícil: frenar la inflación subiendo las tasas de interés, con el riesgo de desacelerar aún más una economía que ya siente el peso del conflicto, o mantener la postura actual y dejar que los precios sigan escalando. Los dirigentes de la Fed estudian ambos escenarios. El presidente Trump, que ha hecho de la reducción del costo de vida uno de los ejes de su segundo mandato, deberá enfrentar las consecuencias de esta realidad a medida que se acercan las elecciones de mitad de período en noviembre. Para la República Dominicana, que depende en gran medida del comportamiento de la economía norteamericana y del precio del petróleo, esta noticia tiene implicaciones directas en el costo de los combustibles, las remesas y la balanza comercial.




