La esperada cumbre entre el presidente de Estados Unidos y el líder chino queda confirmada para mayo en Beijing, luego de que Trump aplazara el viaje para permanecer en Washington al frente de las operaciones militares en Irán.
WASHINGTON / BEIJING, 28 de marzo de 2026. — La Casa Blanca confirmó esta semana que el presidente Donald Trump viajará a China los días 14 y 15 de mayo para celebrar una cumbre con el mandatario Xi Jinping, poniendo fin a semanas de incertidumbre sobre el futuro de las conversaciones entre las dos mayores economías del mundo.
Originalmente, Trump tenía previsto desplazarse a Beijing entre el 31 de marzo y el 2 de abril, en lo que habría sido una de las citas diplomáticas más importantes de su segundo mandato. Sin embargo, el estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán —el 28 de febrero pasado— llevó al presidente a posponer el viaje. «A causa de la guerra, quiero estar aquí. Tengo que estar aquí», explicó Trump al justificar el aplazamiento. El mandatario informó que le había pedido a China retrasar el encuentro «un mes aproximadamente».
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó el miércoles que el viaje queda fijado para el 14 y 15 de mayo en la capital china. Se espera además que Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan, realicen una «visita recíproca» a Washington en algún momento posterior de este año. La agenda de la cumbre incluirá los temas pendientes del diferendo comercial, la situación en el Estrecho de Ormuz —donde China se negó a ejercer presión a favor de EE.UU.— y el papel de Beijing como potencial mediador en el conflicto con Irán.
En octubre pasado, Trump y Xi firmaron una tregua comercial tras una reunión en Corea del Sur, poniendo en pausa una guerra de aranceles que había golpeado a ambas economías. Desde entonces, los equipos negociadores de los dos países han trabajado en un acuerdo comercial más amplio y definitivo. No obstante, el aplazamiento de la cumbre ha generado inquietud entre sectores empresariales de ambas naciones, ante la posibilidad de que Washington avance con nuevas medidas arancelarias en el ínterin.
La postura china sobre Irán, un punto de tensión
Uno de los temas más delicados en la agenda será la actitud de China frente al conflicto en Medio Oriente. Pekín rechazó la solicitud de Washington de intervenir para garantizar el tránsito por el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo crítico por donde transita una parte significativa del comercio global de petróleo y gas. La negativa china ha incrementado la presión sobre los precios energéticos internacionales y es una fuente de fricción que Trump esperará abordar de forma directa con Xi en mayo.





