WASHINGTON — Jueves, 13 de agosto de 2026. El presidente Donald Trump insistió este jueves en que Estados Unidos controla el estrecho de Ormuz, pero los datos del transporte marítimo cuentan otra historia: solo entre cinco y diez embarcaciones al día transitan por ese paso donde antes circulaban 140 buques. Desde Teherán, un asesor militar iraní respondió que Irán podría «prolongar» la guerra hasta que Trump deje el poder, mientras las negociaciones para reabrir la vía se mantienen en punto muerto.
El secretario del Tesoro Scott Bessent anunció que su departamento aplicará medidas de aislamiento económico contra Irán que nunca antes se habían visto, sin ofrecer detalles precisos sobre su alcance. La presión sobre Washington se intensifica: la Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que el mundo enfrenta un déficit de 1,8 millones de barriles diarios este trimestre, más del doble de las proyecciones de hace un mes, con las reservas globales cayendo a su nivel más bajo desde abril de 2025. El barril de petróleo Brent roza ya los 90 dólares, frente a los 70 que registraba antes del inicio del conflicto en marzo.
La jornada del jueves también dejó otro incidente en aguas del Golfo: la compañía petrolera emiratí ADNOC reportó que dos de sus buques fueron atacados mientras transitaban el estrecho, aunque sin heridos. El hecho subraya la vulnerabilidad de las rutas que abastecen a Europa y Asia, y añade presión sobre los países importadores que llevan semanas vaciando sus reservas estratégicas. Analistas consultados por medios internacionales advierten que, de prolongarse el bloqueo hasta finales de año, el precio del Brent podría dispararse a 140 dólares el barril, un nivel no visto desde la crisis de 2008.
