Al menos tres personas, entre ellas un niño de tres años, murieron en nuevos ataques rusos contra la región de Kiev. El menor falleció junto a sus abuelos cuando drones destruyeron su casa en Brovary; otra persona murió en un bombardeo con misiles balísticos sobre la capital.
Rusia y Ucrania intercambiaron una oleada de ataques de largo alcance con drones y misiles que dejó al menos nueve muertos —cinco en Rusia y cuatro en Ucrania—. Kiev golpeó 18 regiones rusas con cientos de drones.