El terremoto de magnitud 7,2 en el sur de Ayacucho no dejó víctimas mortales. Tres personas resultaron heridas y ya fueron dadas de alta; hubo daños en 22 viviendas, seis centros de salud y una escuela, y 6,000 hogares quedaron sin electricidad. Su profundidad, de 66 kilómetros, amortiguó el impacto.