
La compañía, valorada actualmente en torno a los 800 mil millones de dólares tras su última ronda de financiamiento, busca recaudar más de 30 mil millones de dólares con la operación. Para poner esa cifra en perspectiva: sería una de las mayores captaciones de capital en la historia de los mercados financieros globales.
Lo que hace a SpaceX diferente de cualquier otra empresa que haya salido a bolsa es la amplitud de su apuesta: vuelos tripulados, servicios de satélite con Starlink, y ahora centros de datos orbitales diseñados para satisfacer la demanda creciente de inteligencia artificial. Musk quiere que SpaceX no sea solo la empresa que lleva humanos al espacio, sino la infraestructura sobre la que corre la IA del futuro.
Para República Dominicana y el Caribe, Starlink ya es una realidad en comunidades rurales y zonas costeras sin acceso a internet estable. Lo que ocurra con SpaceX en bolsa determinará en parte el futuro de esa conectividad.