
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la conferencia de prensa que el Papa concedió a bordo del avión papal, en su regreso a Roma tras su reciente gira internacional. En tono sereno pero contundente, León XIV subrayó que una intervención armada “solo agravaría el sufrimiento del pueblo venezolano” y podría desencadenar una escalada regional de consecuencias imprevisibles.
El líder de la Iglesia católica insistió en que, aun en contextos de crisis, las naciones tienen la responsabilidad de mantener abiertos los canales de negociación:
“Siempre es mejor buscar vías de diálogo. La paz no se construye desde la amenaza, sino desde la voluntad de entenderse.”
León XIV expresó además preocupación por los mensajes contradictorios que circulan en torno a las relaciones entre Washington y Caracas, y pidió a todos los actores actuar con prudencia para evitar un conflicto mayor. Recordó que la Santa Sede “está siempre dispuesta a acompañar procesos de reconciliación” y reiteró su disposición a contribuir a una salida pacífica para Venezuela.
Con este pronunciamiento, el Papa reafirma la línea de su pontificado: la defensa de la diplomacia, la estabilidad regional y la protección de los pueblos vulnerables ante tensiones políticas internacionales.