SANTO DOMINGO — Miércoles, 9 de septiembre de 2026. El gobierno de Nicaragua notificó este miércoles a la Cancillería dominicana el cierre de su embajada en Santo Domingo, una decisión del presidente Daniel Ortega que profundiza el enfriamiento entre ambas naciones y deja el vínculo diplomático en su nivel más bajo desde 1949.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana informó mediante comunicado que «toma nota de la decisión del Gobierno de la República de Nicaragua de cerrar su embajada en Santo Domingo». La sobria declaración contrasta con la magnitud de la medida: el inmueble que albergó la sede diplomática nicaragüense fue puesto en alquiler horas después de anunciarse el cierre.
Las tensiones entre los dos gobiernos escalaron en julio de 2026, cuando la administración del presidente Luis Abinader llamó a consultas a su embajadora en Managua, Acsamary Guzmán Nina, en respuesta a declaraciones de Ortega sobre la eliminación de las elecciones competitivas en Nicaragua. Desde entonces, la representación dominicana en la capital nicaragüense opera a nivel de encargado de negocios interino.
El cierre de la embajada nicaragüense no equivale, de momento, a una ruptura formal de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, que existen desde 1949. No obstante, sin misiones plenamente operativas en las respectivas capitales, los mecanismos de comunicación directa quedan reducidos al mínimo, en un momento en que el régimen de Ortega acumula tensiones con varios gobiernos de la región.
