El sector crece 2.3% en enero-junio y alcanza un pico de 21% en mayo; el oro concentra el 90% de las exportaciones metálicas.
Mientras la economía dominicana avanza con una expansión moderada, la minería emerge como un motor silencioso pero decisivo. En los primeros seis meses de 2025, el sector registró US$1,070 millones en exportaciones, lo que representa un aumento interanual de 39.1%; RD$7,597 millones en recaudaciones fiscales (+158.9%) y US$175 millones en inversión extranjera directa en el primer trimestre, un salto de 390% frente a 2024.
La medición de la Cámara Minera y Petrolera (CAMIPE), combinada con los datos preliminares del Banco Central, revela un repunte que revierte el retroceso registrado en 2024. Entre enero y junio de este año, la actividad minera acumuló un crecimiento de 2.3%, con un alza sobresaliente en mayo (21% interanual), impulsada por el aumento en la extracción de oro (+35.6%) y plata (+28.7%).
Ese dinamismo se ha traducido en un mayor flujo de divisas. De los US$1,070 millones exportados, el oro aportó US$956 millones, es decir, cerca del 90% del total metálico. La minería ya representa el 10.4% de la generación de divisas del país en mayo, situándose como el tercer mayor renglón, solo detrás de las remesas y el turismo.
En el plano fiscal, las recaudaciones vinculadas al sector sumaron RD$7,597 millones hasta junio, lo que no solo fortalece la liquidez del Estado, sino que también reafirma el papel estratégico de la minería en la economía nacional.
En cuanto a la inversión extranjera directa, el sector atrajo US$175 millones en el primer trimestre, equivalentes al 13% del total nacional, lo que refleja el interés sostenido de inversionistas internacionales en proyectos enfocados en metales preciosos.
El Banco Central detalla que el valor agregado de la explotación de minas y canteras en el PIB trimestral pasó de RD$22,260.3 millones en enero-marzo de 2024 a RD$27,405.9 millones en el mismo período de 2025, un incremento de 23.1%. En 2024, este indicador cerró en RD$105,866.1 millones, lo que confirma el peso constante de la minería, incluso en un año de contracción sectorial.




