Actualización. Las autoridades de Nepal elevaron este lunes a 788 el número de muertos por el deslave y las inundaciones, cifra que, sumada a los 16 decesos reportados por China, sitúa el saldo total en 804 fallecidos. Los equipos de rescate mantienen la búsqueda entre los escombros: en Nuwakot, una niña de seis años fue hallada con vida tras casi 60 horas sepultada.
KATMANDÚ — Domingo, 30 de agosto de 2026. El número de muertos por las riadas que devastaron la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet ha superado las 750 víctimas, según las últimas cifras de las autoridades nepalesas, que además advirtieron este domingo sobre el riesgo de nuevas inundaciones en las zonas afectadas. El balance se ha duplicado con respecto a los más de 350 muertos reportados el viernes, mientras los equipos de rescate continúan trabajando en áreas de difícil acceso.
Las precipitaciones monzónicas de carácter excepcional que golpearon la zona a partir del miércoles 27 de agosto desencadenaron una cadena de desbordamientos, deslizamientos de tierra y destrucción de puentes que aislaron decenas de comunidades en el norte de Nepal. Centenares de personas continúan desaparecidas y las labores de búsqueda se ven dificultadas por la orografía de la zona y la persistencia de lluvias sobre terrenos ya saturados.
El gobierno nepalés ha desplegado fuerzas militares y equipos de emergencia en la región, y ha solicitado asistencia internacional. Las autoridades piden a los habitantes de las riberas de los ríos Karnali, Koshi y Narayani extremar la precaución ante la posibilidad de nuevas crecidas en las próximas horas. Se trata de una de las tragedias naturales más graves registradas en Nepal en los últimos años.
