PARIS/MILÁN — miércoles, 22 de abril de 2026. La temporada Primavera/Verano 2026 llegó cargada de color, textura y actitud, con las pasarelas de París y Milán marcando el ritmo de lo que luciremos en los próximos meses. El denominador común es claro: la moda de este año se niega a pasar desapercibida, y sus protagonistas —colores vibrantes, accesorios monumentales y telas naturales— están diseñados para ser vistos.
En materia de colores, las pasarelas apostaron por bloques cromáticos contrastantes y combinaciones de alto impacto visual. El rosa suave vuelve con fuerza, esta vez interpretado por Gucci y Balenciaga con una modernidad que lo aleja de cualquier connotación pastel. El morado se consolida como tono de temporada, mientras el blanco roto —elegido por Pantone como color del año bajo el nombre «Cloud Dancer»— aporta equilibrio a las propuestas más arriesgadas.
Las telas naturales son otra gran protagonista: el lino, el algodón orgánico, la rafia y el punto ligero dominan los armarios de quienes apuestan por un verano fresco y con conciencia ambiental. Los estampados pictóricos —inspirados en bodegones, serigrafías a lo Warhol o en la obra de la pintora Helen Frankenthaler— dan a las prendas un carácter artístico que eleva el guardarropa cotidiano.
En cuanto a siluetas, los moños y lazos gigantes son el detalle del momento: aparecen en vestidos, faldas, camisas e incluso en bolsos. Los looks utilitarios —pantalones cargo, monos largos y chaquetas técnicas reinterpretadas con líneas depuradas— responden al deseo de funcionalidad sin renunciar al estilo. Y los accesorios, lejos de ser secundarios, roban el protagonismo con aretes voluminosos de inspiración retro, collares largos y bolsos de formas geométricas en tonos saturados.
Para el mercado dominicano, donde el calor y la humedad dictan sus propias reglas, las tendencias de esta temporada son especialmente bienvenidas: las telas ligeras y los colores alegres se adaptan perfectamente al clima tropical, y la apuesta por prendas versátiles que funcionen del día a la noche encaja con el estilo de vida activo de la mujer dominicana contemporánea.
