MASCATE — Martes, 4 de agosto de 2026. Irán y el sultanato de Omán avanzaron este martes hacia un acuerdo que podría reabrir el Estrecho de Ormuz, la arteria por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, cerrada desde que estalló el conflicto armado entre Teherán y la coalición liderada por Estados Unidos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán confirmó que las negociaciones con Omán han entrado en su «fase final». Según funcionarios regionales citados por la agencia Associated Press, el acuerdo en discusión establecería dos rutas diferenciadas en el estrecho: los buques que ingresen al Golfo Pérsico transitarían por un canal controlado por Irán, mientras que los que salgan lo harían por uno bajo supervisión omaní, con una tarifa de servicio compartida entre ambos países.
Sin embargo, el marco sigue siendo provisional. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reconoció que se ha progresado, pero advirtió que «no hay nada definitivo todavía». Irán fue categórico al aclarar que las negociaciones se realizan exclusivamente con Omán y no con Washington. «No tenemos negociaciones con Estados Unidos; las conversaciones son con Omán», dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei.
La crisis del Estrecho de Ormuz se agravó en julio, cuando colapsó un alto al fuego alcanzado en junio. Mientras la diplomacia avanza, los riesgos para el tráfico marítimo persisten: una agencia marítima británica reportó que el buque de gestión griega Minoan Pioneer, alcanzado por un proyectil frente a las costas omaníes, sufrió un incendio en su sala de máquinas. Un acuerdo exitoso no solo despejaría el paso de millones de barriles de crudo al día, sino que también podría marcar el primer paso real hacia el fin de la guerra.
