TEGUCIGALPA — Martes, 1 de septiembre de 2026. Un juzgado hondureño resolverá este martes, en audiencia fijada para la 1:30 de la tarde, si el expresidente Juan Orlando Hernández será formalmente enjuiciado por fraude y lavado de activos en el caso Pandora II, o si la causa en su contra quedará definitivamente sobreseída. La decisión pone fin a semanas de audiencias en las que la Fiscalía y la defensa del exmandatario presentaron argumentos de cargo y descargo.
El caso Pandora II investiga una red de corrupción acusada de desviar cerca de once millones de dólares en fondos del Estado para financiar campañas políticas entre 2010 y 2013. Hernández regresó a Honduras tras recibir el indulto del presidente estadounidense Donald Trump, que anuló la condena de 45 años que cumplía en una prisión de Nueva York por narcotráfico y tráfico de armas. En Honduras enfrenta el nuevo proceso en libertad, sujeto a la restricción de no salir del país, y en audiencia declaró confiar en que la justicia hondureña fallará a su favor.
La Fiscalía mantuvo los cargos hasta el cierre de las audiencias y solicitó una orden de enjuiciamiento formal acompañada de prisión preventiva. La defensa pidió el sobreseimiento definitivo. El escenario es inédito en la región: un expresidente indultado por una superpotencia regresa al suyo propio para enfrentar un proceso judicial distinto. El fallo de este martes marcará un hito en la historia judicial de Centroamérica.
