SANTO DOMINGO — Lunes, 16 de junio de 2026. El general Julio Camilo de los Santos Viola y la pastora Rossy Guzmán fueron condenados este lunes a 15 años de prisión y al pago de 400 salarios mínimos, en un fallo que cerró uno de los procesos judiciales más seguidos de los últimos meses en la República Dominicana y que mantuvo en vilo a amplios sectores de la sociedad dominicana desde que se conocieron los primeros indicios del caso.
La sentencia, dictada por el tribunal competente en la capital, establece la responsabilidad penal de ambos acusados y les impone una de las penas más severas dentro del margen que contemplaba la acusación. El fallo fue recibido con expectación en los pasillos judiciales, donde se habían congregado familiares de las partes y representantes de organismos que siguieron de cerca el desarrollo del proceso.
El caso involucró a figuras con perfiles muy distintos —un oficial de alto rango de las Fuerzas Armadas y una líder religiosa de proyección pública— lo que le otorgó desde el inicio una dimensión simbólica que trascendió los límites del expediente judicial. La condena fue interpretada por sectores de la sociedad civil como una señal de que la justicia dominicana puede actuar con independencia frente a personas con influencia institucional o social.
Tanto De los Santos Viola como Guzmán tienen el derecho a apelar la sentencia, y sus respectivas defensas no descartaron ejercer esa vía legal en los días siguientes al fallo. El proceso había generado una cobertura sostenida en los medios nacionales y un debate en las redes sociales sobre los límites del poder y la responsabilidad ante la ley, independientemente del cargo o la investidura que se ostente.
