PARÍS, Francia — Viernes, 10 de julio de 2026. Francia activó su maquinaria de emergencia ante una nueva ola de calor que azota al país. El primer ministro, Sébastien Lecornu, presidió este viernes por la mañana una célula interministerial de crisis para coordinar la respuesta ante un episodio que, según las previsiones, se extenderá al menos hasta el 14 de julio.
La situación es delicada: nueve de los cien departamentos franceses se encuentran en alerta roja y otros 76 en naranja, y las autoridades no descartan ampliar el nivel máximo de vigilancia a más territorios durante el fin de semana. Es la tercera ola de calor intensa que golpea a Francia en menos de dos meses.
El Gobierno puso en marcha un plan ORSEC para calores extremos, con el que busca articular una respuesta coordinada de todos los actores públicos. Entre las medidas figura la protección de las personas más vulnerables, con centros habilitados en cada departamento donde puedan refugiarse en espacios frescos y accesibles.
El episodio se produce apenas semanas después de que junio de 2026 se convirtiera en el mes más caluroso jamás registrado en Europa occidental, según el observatorio climático de la Unión Europea, Copernicus. Los expertos insisten en que la mayor frecuencia e intensidad de estas olas de calor está directamente ligada al cambio climático.
