
La visita llega en un momento en que el presidente Donald Trump redujo los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, sembrando inquietud en Seúl sobre la solidez del paraguas defensivo estadounidense. En ese contexto, Corea del Sur busca el respaldo de Pekín para retomar el diálogo multilateral orientado a poner fin formalmente a la Guerra de Corea, un conflicto que técnicamente nunca concluyó. Seúl también espera que China ejerza presión sobre Pyongyang para frenar el programa nuclear norcoreano.
La gira de Wang Yi continuará en Indonesia, donde presidirá diálogos estratégicos y de defensa los días 21 y 22 de agosto. El acercamiento diplomático entre Pekín y Seúl subraya el reequilibrio que China persigue en Asia Oriental a medida que sus rivales en el tablero regional aprovechan las dudas sobre el compromiso de Washington con sus aliados tradicionales.
Durante su estancia en Indonesia, el jefe de la diplomacia china presidirá la primera reunión del mecanismo de Diálogo Estratégico Integral entre ambos países.