WASHINGTON / DUBAI — Lunes, 31 de agosto de 2026. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó este lunes drones y misiles balísticos contra bases militares de Estados Unidos en Jordania, en represalia directa por el bombardeo estadounidense de la noche anterior sobre la isla Larak, en el estrecho de Ormuz. El ataque alcanzó las instalaciones de Al Azraq y de Rey Hussein, y el organismo castrense iraní aseguró que la operación causó «grandes daños».
La acción de Irán llegó pocas horas después de que el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) confirmara el domingo que sus fuerzas destruyeron en Larak dos lanzadores de cohetes de la Guardia Revolucionaria que se preparaban para atacar embarcaciones en el estrecho. Ese primer ataque dejó dos bajas entre las fuerzas iraníes y marcó la primera ofensiva directa de Washington contra territorio iraní en casi un mes.
El intercambio de fuego sacudió de inmediato los mercados internacionales: las cotizaciones del petróleo treparon más de 1 % en las principales bolsas del mundo ante la incertidumbre sobre la seguridad de la vía marítima por la que transita cerca del 20 % del crudo mundial. Ni Washington ni Teherán habían emitido declaraciones conjuntas al cierre de esta edición, lo que dejaba abierta la posibilidad de nuevas acciones en las próximas horas.
