
En los bancos comerciales, las cotizaciones de venta ya rondan o superan los RD$60: entidades como Banreservas y el Banco Popular ofrecían precios de venta cercanos o por encima de ese umbral, lo que confirma la presión sostenida sobre la moneda nacional.
Las tasas oficiales corresponden a un promedio ponderado del mercado spot; los bancos y las remesadoras aplican cotizaciones propias, por lo que conviene comparar antes de cambiar, en especial para quienes reciben remesas del exterior.
Para la diáspora, un dólar alto significa que cada envío rinde más pesos en la República Dominicana; para importadores y consumidores, en cambio, encarece los bienes atados a la divisa.
El reto de las autoridades monetarias seguirá siendo evitar que la subida del dólar se traslade con fuerza a los precios, en una economía que mantiene un crecimiento por encima del promedio regional.