SANTO DOMINGO — Lunes, 8 de junio de 2026. En el marco del Día Mundial de los Océanos, que se conmemora cada 8 de junio bajo el llamado a «reimaginar» la relación de la humanidad con el mar, la República Dominicana celebró un hito ambiental de alcance regional: convertirse en el primer país del Caribe en alcanzar la meta de proteger el 30 % de sus áreas marinas.
El logro se sustenta en la ampliación de áreas protegidas como la Cordillera Beata y el Banco de la Plata, dos ecosistemas clave para la biodiversidad marina del país. El viceministro de Recursos Costeros y Marinos, José Ramón Reyes, destacó la importancia de los océanos para la nación, pero advirtió sobre los desafíos que enfrentan los ecosistemas, en especial la creciente presencia de sargazo en las costas, que golpea al turismo y a la pesca.
La efeméride sirve de recordatorio del papel vital que cumple el mar: el océano cubre más del 70 % del planeta, produce al menos la mitad del oxígeno que respiramos y es la principal fuente de proteínas para más de mil millones de personas. Sin embargo, su salud se deteriora a un ritmo alarmante.
Las cifras globales son contundentes. Cerca del 90 % de las grandes especies de peces están mermadas y aproximadamente la mitad de los arrecifes de coral del mundo han sido destruidos, señal de que la humanidad extrae del océano más de lo que este puede reponer. En el Caribe, los corales dominicanos sufren un blanqueamiento acelerado vinculado al calentamiento de las aguas.
Para un país insular cuya economía depende del turismo de playa y la pesca, proteger el mar no es un lujo ambiental, sino una cuestión de supervivencia económica. El reto, advierten los especialistas, es transformar las metas de conservación en gestión efectiva sobre el agua, donde el sargazo, la sobrepesca y la contaminación siguen ganando terreno.
